(…) La colección Flawless Radiance podrá estar en los estantes de supermercados y tiendas en Colombia para distinguir productos de cuidado de la piel y de belleza de Pond’s. En segunda instancia la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) le otorgó el registro a Unilever, después de que la Dirección de Signos Distintivos negó el trámite en primera instancia. La multinacional Unilever presentó la solicitud el 6 de febrero 2013 para distinguir espuma, crema de día, restauradora facial; y concentrado desvanecedor de manchas, gel facial corrector de manchas, crema de ojo iluminadora y crema facial perfeccionadora. Los productos se distribuyen por medio de la marca Pond’s, la cual fue adquirida por Unilever en 1986. Antes de eso, la compañía de las cremas para el cuidado de la piel ya tenía una historia en el mercado de más de 160 años.

Nació en un pequeño laboratorio en Nueva York, Theron T.Pond creó la primera crema facial Pond’s la cual se convertiría en los años siguientes en el primer producto creado para el cuidado de la piel en el mundo. Para 1930 ya tenía tiendas en 96 países. Con la adquisición por parte de Unilever, la comercialización de Pond’s aumentó no solo en ventas, sino también en marcas de cremas con diferentes fines. Entre estos están los productos que logró registrar la compañía ante la SIC. Al momento de ser publicado el extracto de la solicitud, no se presentaron oposiciones; sin embargo, la Dirección de Signos Distintivos procedió a realizar en estudio de registrabilidad y determinó que Flawless Radiance carece de distintividad y es descriptivo. Postura ante la cual el superintendente José Luis Londoño se mostró desacuerdo y afirmó , referente a la descriptividad del signo, que “tratándose de una configuración fantasiosa y por tanto caprichosa del solicitante, no logra hacer exclusivamente en la mente de los consumidores referencia a una característica especial de los productos ampara”.

(…) El Superintendente añadió sobre la distintividad que “el término Flawless no tiene un significado conocido por el consumidor medio y por lo tanto ostenta distintividad suficiente para ser registrada”.

“Las marcas de fantasía son entendidas como composiciones caprichosas creadas por los empresarios para su uso marcario, son palabras que no tienen un significado conocido, y por ende, no se relacionan con los productos o servicios que identifican, como sucede con las marcas Sony, Naf-Naf o Kodak. Estas tienen gran poder de distintividad y mayor posibilidad de ser las únicas en el mercado”, aclaró Fonseca.

El profesor de la Universidad de la Sabana de propiedad industrial, Juan Fernando Córdoba afirmó que “no es la primera vez que la SIC permite el uso de una marca en inglés que puede ser genérica en ese idioma. Lo que sucede con ese tipo de expresiones es que nada excluiría que otra empresa registrara un nombre con la misma palabra”.

Antecedentes En 1846, en un pequeño laboratorio en Nueva York, Theron T. Pond creó la primera crema facial. 32 años después, en 1878, Pond’s ya se había expandido a Europa. Con la llegada al viejo continente, personalidades de la realeza se enamoraron del producto, como Lady Georgina Curzon, la princesa Elizbeth de Grecia y la Reina Victoria de España.

Casi medio siglo después, durante la Segunda Guerra Mundial, en los años 40, Pond’s comenzó a producir cremas de camuflaje y repelentes de insectos para la armada estadounidense.

Tomado del Diario La República, Asuntos Legales, edición del 02 de octubre de 2014.